FORMACIÓN, REFORMACIÓN Y TRANSFORMACIÓN

Todo es variable. Todo fluye. Y, mientras algo haga y alguien vea, todo es teatro.

 

El teatro cambia vidas.

A cada uno de los actores, productores y espectadores.

Te planta una semilla, se enraiza dentro de ti e inicia su proceso de crecimiento de adentro para afuera. Te hace florecer. Y puede sonar cursi, aunque en realidad es más bien traumático. Del tipo de trauma que te deja nacer o tener una experiencia de esas que cambian tu vida de manera diametral.

Y aunque muchos no se sientan preparados para un cambio, lo cierto es que todos vivimos en una constante ola de procesos, reacciones, experiencias y temporalidades. Una ola que nos revuelca impetuosa y sin piedad en las costas de la vida. Todo es variable. Todo fluye. Y, mientras algo haga y alguien vea, todo es teatro.

Toda esa omnipotencia y toda esa omnipresencia desembocan naturalmente en algo que algunos llaman “milagro” y nosotros llamamos “transformación”. Provoca las transformaciones más inesperadas en los lugares menos pensados y nos da una bofetada cuántica que recuerda que no todo tiene por qué ser como creemos que debe ser. “Prejuicios” es la palabra.

Uno de esos lugares, nos gusta presumir, es Santa Martha Acatitla.

Dentro de 4 paredes grises adornadas con jaulas y alambre de púas, existe un espacio neutral, alejado de todo el caos que se pueda vivir dentro de una penitenciaría: un foro grande, con escenarios, butacas y escenografías. Un teatro (o, como lo llamaría este escritor, un oasis). En él se han creado 5 obras, actuadas por decenas de convictos y vistas por miles de espectadores. Presos y libres se han dado la mano en nombre de la admiración y el agradecimiento después de 2 horas de una incertidumbre general acerca de quién ahí es el preso y quién es el libre. Damas y caballeros, bienvenidos sean a la Compañía de Teatro Penitenciario Interna.

En 2018 se cumplieron 9 años de haber abierto el telón, y, a la fecha, muchos llegan ahí para dejar de ser detenidos y seguir adelante por convicción propia. Y siendo un proyecto de impacto social del Foro Shakespeare, en agosto tendremos 3 de nuestras mejores producciones que te impactarán.

Sábado 4 de agosto: Xolomeo y Pitbulieta.
Amor, drama, perritos, Trump, Tijuana y Hollywood. ¿Qué más necesitas?

Sábado 18 de agosto: Ricardo III.
Un tipo feo que toma el poder y jode la vida de los demás (sí, eso pasa desde antes que existiera Shakespeare).

Sábado 25 de agosto: Esperando a Godot.
Una obra que habla de esos zapes de la vida que todos eventualmente necesitamos.

Esperemos que estés listo para traumarte (y con “traumarte” queremos decir “florecer”). Si es así, aparta tu boleto escribiéndonos a teatroyprision@foroshakespeare.com. ¡Ah! Y llevamos haciendo esto 9 años. Te prometemos que saldrás sano y salvo de la cárcel.

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