LA METAFORA DE LAS AVES. Varias historias en una inolvidable función.

Olvida por un momento la computadora y asómate a la ventana. ¿Qué es lo que ves? Quizás solo ves la lluvia caer. Quizás estés viendo la ciudad con sus millones de habitantes, cada uno con una historia que se entrelaza con la historia de otro. Tal vez lo único que puedas ver es tu reflejo. O tal vez veas esas tres cosas como una sola metáfora. La Metáfora de las Aves es… es… es difícil de explicar. ¿Ubicas esas experiencias que solamente puedes comprender cuando las vives? Exacto. Es imposible saber qué es un orgasmo, hasta que lo tienes. ¿Cómo describir el color azul a un ciego? Claro que podrías decirle que es una longitud de onda que oscila entre los 460 y los 482 nanómetros del espectro visible y que blah blah blah blah… Pero para el ciego en eso se queda: en un blah blah blah. No se percibe, no es palpable, y la única manera de saberlo es sintiéndolo. ¿O hubieras preferido conocer un orgasmo con nada más que palabras? Lo que sí puedes hacer, es explicarle cómo te hace sentir el color azul: que si es frío, que si inspira confianza, que si te da tranquilidad, que si te pone melancólico, que si te recuerda al mar… Ahí ya cambió la cosa. Le diste una idea general de lo que para ti significa el color azul. En La Metáfora de las Aves sucede algo así. Es tan complejo que para contártelo no nos valemos de una, sino de siete situaciones distintas -pero similares entre sí- que te darán una idea de lo que pasa por nuestra mente una y otra y otra vez hasta cachar el patrón. En ella no te contamos la historia de unos cuantos personajes. Te contamos la historia de uno de los aspectos más curiosos de la vida a través de estos personajes. La clave está en percibir los detalles, y esta puesta en escena está repleta de ellos. Desde lo abstracto, como lo es un rompimiento con tu ex, el comienzo de una nueva vida, o el final de tu carrera; hasta lo concreto, como una copa de vino, unos cigarros o una obra de arte conceptual (y mira que para no llamarle “abstracta” a una obra de arte conceptual, es porque algo de profunda tiene la obra). ¿Aún no te queda claro? No te culpamos. Pero no te podemos contar más sin decir uno que otro spoiler. Lo que sí podemos decir es que vas a reír y vas a llorar. Como dice la actriz Verónica Bravo: “Es como una comedia en la que lloras”, y si viste Enamorarse de un Incendio, comprenderás un poco más el universo fractal en el que Eduardo Pavez Goye está inmerso. ¡No te la pierdas!  Ven los viernes 8:30pm al Foro principal  Escoge qué función te queda mejor y compra tu boleto.  

Olvida por un momento la computadora y asómate a la ventana. ¿Qué es lo que ves?

Quizás solo ves la lluvia caer. Quizás estés viendo la ciudad con sus millones de habitantes, cada uno con una historia que se entrelaza con la historia de otro. Tal vez lo único que puedas ver es tu reflejo.

O tal vez veas esas tres cosas como una sola metáfora.

La Metáfora de las Aves es… es… es difícil de explicar. ¿Ubicas esas experiencias que solamente puedes comprender cuando las vives? Exacto. Es imposible saber qué es un orgasmo, hasta que lo tienes. ¿Cómo describir el color azul a un ciego? Claro que podrías decirle que es una longitud de onda que oscila entre los 460 y los 482 nanómetros del espectro visible y que blah blah blah blah… Pero para el ciego en eso se queda: en un blah blah blah. No se percibe, no es palpable, y la única manera de saberlo es sintiéndolo. ¿O hubieras preferido conocer un orgasmo con nada más que palabras?

Lo que sí puedes hacer, es explicarle cómo te hace sentir el color azul: que si es frío, que si inspira confianza, que si te da tranquilidad, que si te pone melancólico, que si te recuerda al mar… Ahí ya cambió la cosa. Le diste una idea general de lo que para ti significa el color azul. En La Metáfora de las Aves sucede algo así. Es tan complejo que para contártelo no nos valemos de una, sino de siete situaciones distintas -pero similares entre sí- que te darán una idea de lo que pasa por nuestra mente una y otra y otra vez hasta cachar el patrón. En ella no te contamos la historia de unos cuantos personajes. Te contamos la historia de uno de los aspectos más curiosos de la vida a través de estos personajes.

La clave está en percibir los detalles, y esta puesta en escena está repleta de ellos. Desde lo abstracto, como lo es un rompimiento con tu ex, el comienzo de una nueva vida, o el final de tu carrera; hasta lo concreto, como una copa de vino, unos cigarros o una obra de arte conceptual (y mira que para no llamarle “abstracta” a una obra de arte conceptual, es porque algo de profunda tiene la obra).

¿Aún no te queda claro? No te culpamos. Pero no te podemos contar más sin decir uno que otro spoiler. Lo que sí podemos decir es que vas a reír y vas a llorar. Como dice la actriz Verónica Bravo: “Es como una comedia en la que lloras”, y si viste Enamorarse de un Incendio, comprenderás un poco más el universo fractal en el que Eduardo Pavez Goye está inmerso.

¡No te la pierdas!  Ven los viernes 8:30pm al Foro principal 

Escoge qué función te queda mejor y compra tu boleto.

Poster de la obra.

 

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Nota Editorial de La Metafora de las Aves